¿Sabías que los lobos y los perros comparten un 99% de su ADN? Esto quiere decir que un lobo y un perro son fisiológicamente iguales y, por tanto, su sistema digestivo también. ¿Te imaginas a un lobo comiendo pienso? A continuación, te explicamos, desde la boca hasta el intestino de un perro, por qué los cereales no son adecuados para nuestros peludos.

Boca y dientes

Si observáis los dientes y los músculos faciales de un perro no tendréis duda en que son los de un carnívoro. Sus caninos son largos, afilados y curvados, perfectos para desgarrar carne en trozos grandes.

Su mandíbula, al contrario que la de los herbívoros, no se puede mover de lado a lado. Su movimiento es vertical y de corte.

Su saliva no posee las enzimas necesarias para romper las cadenas de hidratos de carbono complejo.

Por último, la masticación de un carnívoro es casi nula. Están preparados para ingerir trozos de carne sin molerla antes. Esto fue una ventaja para sus antepasados, cuando tenían que cazar y comer rodeados de otros depredadores.

Faringe, esófago y estómago

¿Cómo pueden nuestros perros tragar trozos grandes de carne sin masticar? En primer lugar, gracias a la gran cantidad de mucosa que se produce en la faringe. Ésta permite que la comida pueda pasar por ella sin producir ningún daño al perro. A continuación, los grandes trozos de carne atraviesan el esófago, que posee una alta capacidad de dilatación, finalizando esta primera parte del recorrido en el estómago.

El estómago de un perro tiene un volumen muy grande, pensado para albergar una cantidad de comida elevada, muy útil cuando vivían en estado salvaje, dependían de la caza y en ocasiones no comían a diario.

Además, el pH del estómago de un perro es muy ácido, esto le permitiría comer incluso presas en descomposición.

Por último, las enzimas digestivas y los fuertes músculos del estómago, capaces de triturar y remover, dejan el alimento listo para ser asimilado en el intestino.

 

Intestino

En el intestino se produce la asimilación de nutrientes. ¿Sabías que, en comparación con su cuerpo, la longitud del intestino delgado de un perro es la mitad que la de un herbívoro? ¿Qué quiere decir esto? Que el intestino del perro absorbe perfectamente las grasas y proteínas de los alimentos, pero no tiene recorrido suficiente para romper los hidratos simples. Por la misma razón, el intestino grueso no es capaz de asimilar los carbohidratos.

Debido a estas características fisiológicas del perro, en Mr.Bones apostamos por una dieta que parte siempre de una proteína animal. Todos nuestros productos son 100% naturales y libres de cereales.

Nuestros menús Dry BARF contienen un 90% de carne y están pensados en proporcionar una correcta alimentación a nuestros carnívoros domésticos.

Referencias: Guía completa para alimentar a tu perro con comida natural. Dieta BARF para perros – Verónica Vicent